Víctor Silva

Terapeuta, escritor, cofundador de Ancestrina y creador de MAT.

Víctor Silva acompaña procesos terapéuticos individuales y de pareja dentro de Ancestrina. Su trabajo se centra no solo en comprender qué le ocurre a una persona, sino en observar qué sostiene aquello que vive, cuál es su participación y qué posibilidades reales de transformación existen dentro de sus condiciones concretas.

La terapia, el desarrollo de MAT y la escritura son hoy distintas formas de profundizar en esas preguntas.

Víctor Silva, terapeuta y cofundador de Ancestrina.

Un recorrido que fue tomando forma

Mi camino hacia la terapia no comenzó como una decisión profesional.

Durante años mi vida estuvo concentrada en el mundo empresarial. Trabajé, construí empresas y encontré en producir y resolver una manera de avanzar. Durante mucho tiempo pensé que si lograba ordenar suficientemente la vida exterior, lo demás terminaría acomodándose.

No fue así.

Ese quiebre abrió una búsqueda distinta. Empecé a estudiar y a atravesar procesos personales porque necesitaba comprender qué me ocurría y por qué, aun cuando muchas cosas parecían funcionar por fuera, seguía habiendo aspectos de mi vida que no lograba resolver.

Pasé por el Programa SAT con Claudio Naranjo y realicé formación en Gestalt Integrativa y Constelaciones Familiares en la Fundación Claudio Naranjo Colombia. También me formé en Tantra con Xavi Domènech y con Homa & Mukto, en Clown Esencial con Alain Vigneau, en Bioneuroemoción con Enric Corbera y en psicología transpersonal. A lo largo de los años participé además en distintos diplomados y otros procesos de formación.

No estudiaba pensando en acumular herramientas para ejercer. En ese momento buscaba comprenderme.

Mi recorrido también estuvo profundamente atravesado por las medicinas ancestrales y los estados expandidos de conciencia. Durante años viajé, conviví y aprendí con mayores y comunidades de diferentes territorios. Antes de facilitar procesos fui ayudante durante años, observando cómo acompañaban otras personas y aprendiendo algo que después se volvió central para mí: abrir una experiencia es muy distinto a saber sostener un proceso.

Con el tiempo empecé a observar una distancia que me resultaba cada vez más difícil ignorar. Una persona podía vivir algo extraordinariamente intenso, comprender cosas importantes sobre sí misma y, sin embargo, regresar después a los mismos patrones.

También lo había vivido en mí.

La experiencia podía mostrar mucho. Eso no significaba necesariamente que la vida cambiara.

Esa observación fue acercándome cada vez más al trabajo terapéutico.

Comencé a recibir personas de manera intermitente hace aproximadamente ocho años, muchas veces en encuentros individuales y puntuales. Desde hace unos cinco años la práctica terapéutica pasó a ocupar plenamente mi trabajo.

A lo largo de ese recorrido he trabajado terapéuticamente tanto con sustancias como sin ellas. En ambos casos, lo que me interesa no es convertir una herramienta en el centro del proceso, sino comprender qué ocurre con la persona y qué puede hacer con aquello que aparece.

Cómo acompaño

A veces una persona llega a terapia con un problema muy concreto: una relación que se repite, una decisión que no consigue tomar o una discusión que vuelve una y otra vez. Otras veces solo sabe que algo no está funcionando y todavía no logra nombrarlo con claridad.

Para mí, lo que aparece en la superficie importa, pero no siempre explica por completo lo que está ocurriendo.

Por eso suelo mirar también aquello que sostiene la situación: qué ocurre debajo de esa discusión, qué estás intentando proteger, desde qué lugar estás tomando una decisión, qué pertenece a los demás y qué parte sí está en tu cancha, cuál es tu participación en lo que ocurre y sobre qué tienes posibilidades reales de actuar.

Con los años he desarrollado mucha sensibilidad para observar los mecanismos que aparecen detrás de lo que una persona cuenta: lo que se repite, las defensas que se activan, aquello que intenta evitarse o protegerse y las formas que va tomando una misma dificultad en distintos momentos de la vida.

A veces lo vivo como una tarea de decodificación.

Pero observar algo no significa poseer una verdad sobre la persona.

En terapia puedo devolver una observación, formular una pregunta o proponer otra manera de mirar una situación. El trabajo no consiste en que yo decida qué significa tu historia ni en decirte quién eres o qué deberías hacer.

La autoría del proceso sigue siendo tuya.

El pasado importa. Lo que otros hicieron importa. Las condiciones concretas de la vida también importan.

Pero una parte fundamental del trabajo consiste en distinguir qué ya no puede modificarse de aquello sobre lo que todavía existe capacidad de respuesta.

Comprender puede abrir una puerta. Después hay que ver qué haces con lo comprendido.

Víctor Silva y Marcela Gómez trabajando en Ancestrina.

Mi lugar en Ancestrina

Ancestrina es un proyecto que construyo junto a Marcela Gómez.

Somos pareja, terapeutas y cofundadores de Ancestrina. Compartimos una práctica y una conversación constante alrededor del acompañamiento, aunque cada uno conserva su propio recorrido y su manera de trabajar.

Dentro de Ancestrina acompaño procesos individuales, procesos de pareja y consultas puntuales.

En los procesos online, la persona puede elegir trabajar con Marcela o conmigo según su preferencia y nuestra disponibilidad. Si un proceso comienza conmigo, permanezco como terapeuta durante su desarrollo; no alternamos terapeutas entre sesiones.

En el proceso inmersivo presencial, Marcela y yo acompañamos juntos.

La práctica compartida nos permite pensar los procesos desde perspectivas distintas sin borrar la relación particular que se construye entre cada terapeuta y la persona o pareja que acompaña.

MAT

Soy el creador de MAT.

Su desarrollo comenzó a partir de una dificultad que fui encontrando durante años: ninguna de las aproximaciones que había estudiado terminaba de cubrir algunos vacíos que observaba en la práctica.

Mis propias observaciones, mis comprensiones y la forma en que iba trabajando con las personas empezaron entonces a tomar una dirección propia.

Primero apareció en la práctica.

Después vino el trabajo de ordenar aquello que estaba haciendo, distinguir sus componentes y darle una estructura más explícita.

De ese proceso nace MAT.

MAT es una propuesta clínica en desarrollo para comprender cómo una persona organiza su experiencia, cómo participa en aquello que vive y qué posibilidades reales de transformación existen dentro de sus condiciones concretas.

MAT no abarca todo el trabajo terapéutico de Ancestrina. Es una de las líneas desde las que hoy sigo pensando y desarrollando mi práctica.

Marcela participa en su aplicación clínica y contribuye a su desarrollo práctico.

Conocer MAT →

ORCID: 0009-0004-8867-0590

Publicación de referencia: MAT 0.4: arquitectura, conceptos, límites y estado de evidencia (versión 1.0)

DOI: 10.5281/zenodo.23050109

Escritura

Escribir apareció como una extensión de mi manera de observar.

En una sesión puedo detectar mecanismos, relaciones o movimientos que no siempre pueden desarrollarse completamente en el tiempo disponible.

La escritura me permite detenerme en esos mecanismos, explorar cómo se organizan y desarrollar lo que observo en personas y situaciones distintas. También me permite expresar mi propia forma de mirar y entender la vida, sin convertir esa mirada en una respuesta que otro tenga que adoptar.

He publicado dos libros.

Portada del libro El llamado del Rapé, de Víctor Silva.

El llamado del Rapé

2025

Un soplo sagrado para sanar las heridas de tu alma.

El libro reúne una parte importante de mi recorrido con el Rapé, mi relación con esta medicina y los aprendizajes recibidos a través de años de contacto con mayores, comunidades y prácticas ancestrales.

También desarrolla una pregunta que ha atravesado buena parte de mi camino: cómo ir más allá de lo que se manifiesta en la superficie para comprender aquello que está sosteniendo una experiencia.

El llamado del Rapé →

Lee el primer capítulo gratis →

Portada del libro Evitar heridas cuando se abre el alma, de Víctor Silva.

Evitar heridas cuando se abre el alma

2026

Un camino para la comprensión y uso de las medicinas ancestrales psicodélicas.

Este libro nace de una revisión profunda de mi propio recorrido.

Después de años de ceremonias y acompañamiento, empecé a ver con mayor claridad que una experiencia intensa no equivale necesariamente a transformación.

Abrir algo puede ser importante. También lo es saber prepararlo, sostenerlo, comprenderlo e integrarlo.

El libro recoge ese tránsito entre la experiencia y el proceso, y también los riesgos que aparecen cuando se confunden.

Evitar heridas cuando se abre el alma →

Lee el primer capítulo gratis →

Trabajar conmigo en Ancestrina

Acompaño en español procesos individuales, de pareja y consultas puntuales dentro de Ancestrina. No necesitas llegar sabiendo exactamente qué te ocurre ni tener organizada toda tu historia: podemos empezar por lo que está sucediendo ahora.

Puedes conocer las modalidades de acompañamiento y contactarnos para expresar tu interés en trabajar conmigo, según disponibilidad.