Terapeuta · Co-fundadora
Marcela
Gomez
Terapeuta · Co-fundadora de Ancestrina
Acompaño desde la presencia. Lo que transforma no es la intensidad de lo que se vive, sino la profundidad con la que se atraviesa.
Sobre el Marcela
No llegué a la terapia desde la teoría. Llegué desde la necesidad de entender por qué, aun teniendo una vida que funcionaba, algo dentro no terminaba de encajar.
Estudié Administración y Finanzas en Los Andes, hice una maestría en Negocios Internacionales en Westminster, trabajé en el mundo corporativo. Entendí desde adentro lo que significa construir una vida «correcta» y seguir sintiendo que falta algo.
Eso me llevó a buscar. Primero en la psicología positiva, en Stanford, en el mindfulness. Después, cuando mi padre recibió un diagnóstico terminal, entendí que hay momentos en que el conocimiento intelectual no alcanza. Ahí llegué a las medicinas ancestrales. Buscaba paz. Terminé encontrando un camino.
Hoy acompaño procesos desde ese lugar: desde haber atravesado el dolor de verdad, no desde haberlo estudiado.
Eso me llevó a buscar. Primero en la psicología positiva, en Stanford, en el mindfulness. Después, cuando mi padre recibió un diagnóstico terminal, entendí que hay momentos en que el conocimiento intelectual no alcanza. Ahí llegué a las medicinas ancestrales. Buscaba paz. Terminé encontrando un camino.
Hoy acompaño procesos desde ese lugar: desde haber atravesado el dolor de verdad, no desde haberlo estudiado.
Trayectoria
Un camino que empezó
mucho antes de la consulta.
Antes de formalizar su espacio terapéutico, Marcela recorrió más de una década de formación, trabajo interior y experiencia directa. Eso no es un requisito de hoja de vida. Es la diferencia entre acompañar desde lo leído y acompañar desde lo vivido.
Su formación académica y su experiencia en el mundo de las finanzas le dan una capacidad específica: entender a quien llega con una vida construida desde el exterior y un vacío que no cuadra con lo que esa vida debería producir.
Su formación académica y su experiencia en el mundo de las finanzas le dan una capacidad específica: entender a quien llega con una vida construida desde el exterior y un vacío que no cuadra con lo que esa vida debería producir.
Primer retiro Vipassana
El inicio de una relación distinta con el silencio y el mundo interior.
Stanford University
Compassion Cultivation Training, Mindfulness-Based Stress Reduction y The Science of Happiness en Berkeley.
Mentoría con Mo Gawdat
Co-facilitación de eventos sobre felicidad y bienestar en Colombia junto al autor y referente internaciona
El diagnóstico de su padre
Un cáncer terminal. El conocimiento intelectual no alcanzó. Ahí llegó a las medicinas ancestrales y a Ancestrina.
Psicoterapia Transpersonal
Gestalt, Clown Esencial, Chamanismo Urbano y acompañamiento de procesos con medicinas ancestrales.
Apertura formal de su espacio terapéutico
Procesos individuales y de pareja en Ancestrina.
El punto de quiebre
Hay momentos en que
entender no alcanza.
Cuando mi padre recibió un diagnóstico de cáncer terminal, todo lo que había estudiado sobre bienestar y compasión se quedó corto. No era que el conocimiento fuera inútil. Era que el dolor de verdad necesita otra cosa: presencia, atravesar, sostenerse.
Eso me llevó a un proceso terapéutico profundo, el primero que no empezaba y terminaba en la cabeza. Lo que encontré no fue una respuesta ni una espiritualidad de emergencia. Fue un camino que transformó mi manera de vivir desde dentro. Y entendí que ese camino era lo que quería acompañar en otros.
También soy madre de dos hijos. Eso ha transformado profundamente mi comprensión del amor, la presencia y la responsabilidad emocional. No como discurso: como práctica cotidiana.
Eso me llevó a un proceso terapéutico profundo, el primero que no empezaba y terminaba en la cabeza. Lo que encontré no fue una respuesta ni una espiritualidad de emergencia. Fue un camino que transformó mi manera de vivir desde dentro. Y entendí que ese camino era lo que quería acompañar en otros.
También soy madre de dos hijos. Eso ha transformado profundamente mi comprensión del amor, la presencia y la responsabilidad emocional. No como discurso: como práctica cotidiana.
El enfoque
Acompañar desde
lo que se ha atravesado.
El trabajo de Marcela integra Gestalt, psicología transpersonal, mirada sistémica, mindfulness y, cuando el proceso lo requiere, herramientas ancestrales dentro de un marco terapéutico serio. No como menú de opciones, sino como un conjunto puesto al servicio de lo que cada persona necesita.
Acompaña desde la contención, la escucha profunda y una presencia que permite que el proceso avance sin prisa y sin pérdida de dirección. Eso no es dulzura. Es precisión.
Acompaña desde la contención, la escucha profunda y una presencia que permite que el proceso avance sin prisa y sin pérdida de dirección. Eso no es dulzura. Es precisión.
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No busca crear dependencia. El trabajo apunta a que cada persona recupere soberanía sobre su propio proceso, no a que necesite un acompañante indefinido.
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Acompaña lo que aparece sin romantizarlo. El dolor no se decora ni se apresura. Se sostiene con presencia hasta que puede ser comprendido.
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Integra formación y experiencia vivida. Sabe desde adentro lo que significa atravesar una crisis real, no solo haberla estudiado en un manual.
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Trabaja con hombres, mujeres y parejas. Sin especialización excluyente. Lo que define el fit no es el perfil sino la disposición real de quien llega.
Lo que Marcela aportó al método cambió su dirección.
Cuando Víctor describe qué trajo Marcela a Ancestrina, habla de amor, gozo y una comprensión distinta de los tiempos del alma. De haber aprendido que no todo en un proceso se transforma desde la fuerza. Que hay dimensiones del trabajo humano que requieren ternura, paciencia y respeto por el ritmo de cada persona.
El método Ancestrina no quedó reducido a una mirada confrontacional porque Marcela aportó el contrapeso necesario: entender para qué sirve la libertad si no es también para habitar la vida con más plenitud.
El método Ancestrina no quedó reducido a una mirada confrontacional porque Marcela aportó el contrapeso necesario: entender para qué sirve la libertad si no es también para habitar la vida con más plenitud.
"Creo que el amor y el gozo son nuestra esencia. Mi trabajo es acompañar a las personas a soltar aquello que les impide experimentarlos en su vida cotidiana."
Marcela Gómez
¿Es Marcela la persona indicada para tu proceso?
El primer paso es una conversación de 20 minutos. Sin compromisos. Para saber si hay un fit real entre lo que necesitas y lo que hacemos.