Chamanismo urbano: prácticas y contexto contemporáneo

El chamanismo urbano invita a una pregunta concreta: ¿cómo toman forma ciertas búsquedas espirituales en la vida contemporánea? La expresión aparece en propuestas de enseñanza y en investigaciones sobre prácticas muy distintas. Para comprenderla, hace falta mirar quién la utiliza, qué hace y cómo explica su relación con otras tradiciones.

Qué significa chamanismo urbano

«Chamanismo urbano» no identifica por sí solo una religión, una escuela o un método compartido. En este artículo lo usamos como una puerta de entrada a formas contemporáneas de práctica y lenguaje espiritual vinculadas con la ciudad, sin reunirlas bajo un origen ancestral único.

Conviene separar dos preguntas: dónde se realiza una práctica y de qué tradición o propuesta procede. Vivir en una ciudad no permite decidir, por sí solo, si alguien mantiene una tradición comunitaria, sigue una escuela reciente o elabora una práctica personal. Cada vínculo necesita su propio contexto.

Una propuesta contemporánea: el core shamanism

Un ejemplo identificable es el core shamanism desarrollado por Michael Harner. La Foundation for Shamanic Studies lo presenta como un conjunto de métodos que no pertenece a una sola cultura. Esa es la formulación de la organización que lo enseña; no demuestra que todas las comunidades compartan una misma tradición ni que esta propuesta las represente.

Este ejemplo permite seguir una propuesta concreta: conocer quién la desarrolló, leer cómo se presenta y reconocer el vocabulario que utiliza. Desde ahí resulta más fácil comparar su forma de entender la espiritualidad con otras experiencias, sin perder de vista sus diferencias.

Prácticas documentadas, con nombre propio

En el taller básico de esa Fundación se enseñan recorridos visionarios acompañados de percusión y se comparten experiencias en grupo. Los promotores describen encuentros con espíritus auxiliares y animales de poder. Estos términos expresan el marco espiritual del programa, no hechos que el lector deba aceptar para comprenderlo.

Otro formato son los círculos de percusión descritos por Susan Mokelke: reuniones periódicas para practicar, intercambiar experiencias y organizar el trabajo del grupo. El ritmo, el encuentro y la continuidad tienen un lugar concreto en esa propuesta. No constituyen un inventario universal de lo que hacen todos los llamados chamanes urbanos.

Por eso es más útil describir una actividad y su procedencia que reunir instrumentos, aplicaciones y objetos bajo una sola etiqueta. Un recurso contemporáneo puede formar parte de una práctica personal sin que eso acredite una antigüedad, un linaje o un resultado sanitario.

La ciudad y la diversidad de experiencias

La investigación de Silvia Rivadossi sobre Japón contemporáneo (2020) describe actuaciones musicales y sesiones individuales de Sugee, activo en Tokio. La autora estudia cómo se construye esta figura espiritual en su contexto metropolitano, un caso distinto de los programas de enseñanza de Harner.

Además, «urbano» y «occidental» no son términos intercambiables. En una encuesta de Carolina Ivanescu y Nienke Groskamp publicada en 2022, practicantes de contextos principalmente occidentales vivían tanto en ciudades como en localidades pequeñas y zonas rurales. La muestra fue voluntaria y no representativa; sirve para cuestionar una equivalencia automática, no para describir a toda la población.

Estos ejemplos permiten acercarse al tema sin imaginar la ciudad como un espacio inevitablemente vacío de naturaleza o significado. Lo interesante es observar cómo cada persona o grupo relaciona sus lugares, su vida cotidiana y su lenguaje espiritual, y qué explicación ofrece de esa relación.

Experiencia espiritual e investigación

Un estudio de Michael J. Hove y colaboradores, publicado en línea en 2015, examinó mediante resonancia funcional a 15 practicantes experimentados de core shamanism durante condiciones de trance y sin trance acompañadas de percusión. Encontró diferencias de conectividad cerebral. Estudiaba estados de conciencia, no la curación de enfermedades.

Una experiencia puede tener significado para quien la vive. Ese significado, la interpretación espiritual que se le da y la demostración de un beneficio clínico son preguntas diferentes. Un relato de calma o claridad no basta para afirmar mejoras de salud física y emocional en todas las personas. Las propuestas que prometen tratar una enfermedad necesitan evidencia clínica específica.

Cómo acercarse a estas propuestas

Si encuentras una actividad presentada como chamanismo urbano, puedes empezar por unas preguntas sencillas:

  • ¿Quién creó o transmite esta práctica y cómo explica su formación?
  • Si se invoca una comunidad o tradición, ¿qué fuentes propias permiten conocer ese vínculo?
  • ¿Qué se hará realmente durante el encuentro y qué parte es interpretación personal?
  • ¿Se propone una exploración espiritual o se hacen afirmaciones de tratamiento que requieren otro tipo de respaldo?

Comprender el chamanismo urbano supone prestar atención a esas diferencias. Así, la curiosidad por la espiritualidad puede mantenerse abierta y, al mismo tiempo, reconocer la autoría de cada propuesta, la particularidad de las tradiciones que menciona y los límites de lo que sabemos sobre ella.

¡Si te gusta comparte y ayúdanos a crecer!

¡Apúntate a la Newsletter!

Newsletter